Las últimas semanas están dejando una señal que ningún profesional inmobiliario debería ignorar, las familias españolas están reduciendo drásticamente sus solicitudes de hipotecas mientras las entidades financieras endurecen sus criterios de concesión. El ahorro previo exigido aumenta, los análisis de solvencia son más estrictos y el porcentaje de operaciones rechazadas continúa...