Durante décadas hemos pensado que el éxito de una operación dependía exclusivamente de tres factores: ubicación, precio y producto. Hoy siguen siendo fundamentales pero ya no son suficientes. Vivimos un mercado donde conviven hasta seis generaciones, cada una con valores, motivaciones y procesos de decisión completamente distintos. El verdadero asesor inmobiliario del siglo XXI ya no vende...